¿Qué son los chakras?

¿Alguna vez te has preguntado qué son los chakras y de qué manera deberías interpretarlos? Si has practicado yoga habrás oído hablar de ellos como algo misterioso, pero, nada más alejado de la realidad, podemos sintonizar con esta energía de nuestro cuerpo y empezar a hacernos responsables de nuestro bienestar y nuestras relaciones personales trabajando con ellos.  ¡Empezaremos con una pequeña introducción sobre el mundo de los chakras!

Algunos conceptos iniciales

Chakra (चक्र) es una palabra de origen sánscrito que significa rueda o disco. Los primeros registros sobre los chakras aparecieron en libros y tratados de Kundalini Yoga en India. En la actualidad, se ha producido una reinterpretación y occidentalización de los conceptos originales para su puesta en práctica en todo el mundo. Además, son una parte básica de ejercicios de relajación y muchas otras técnicas orientales, como el Yoga, el Reiki, el Qi-gong o la Medicina Tradicional China. Juegan un papel muy importante en el Budismo tántrico tibetano (en tibetano se denominan འཁོར་ལོ khor lo) y en el hinduismo tántrico.

El sistema energético del cuerpo está formado, además de por un cuerpo físico que todos vemos, por un cuerpo no material o energético llamado aura y por unos canales o meridianos (nadis en sanscrito). Los meridianos son canales no visibles a nuestros ojos por los cuales circula la energía Qi (ki en japonés, phrana en sanscrito). Los médicos chinos e indios, en su afán por entender las regularidades de la naturaleza, constataron en el cuerpo físico la existencia de unos puntos sensibles, y observaron que al unirlos se dibujaban unas líneas o mapas que denominaron meridianos. Se trata de una compleja red de canales energéticos a través de los cuales los chakras reciben y trasmiten información a nuestro cuerpo.

Como hemos explicado, además cuerpo físico que vemos, que vibra más lentamente al estar en estado sólido y líquido, también poseemos otros cuerpos sutiles rodeando el cuerpo. Se le conoce como aura. El aura es un campo energético fluido, fluctuante y en forma de huevo que rodea nuestro cuerpo físico, que está dispuesto en diferentes capas. Una de estas capas es el cuerpo etérico, una especie de dimensión electromagnética del ser humano, que interactúa con el plano físico, pero existen otras más, cada vez más alejadas del cuerpo físico. Según estas técnicas, los chakras se entremezclan con las capas aúricas, haciendo fluir la información a través del aura a nuestro cuerpo y viceversa.

¿Qué son los chakras?

Tablilla de chakras y nadis procedente del Tíbet. Podemos reconocer un gran número de chakras, así como una red prácticamente inabarcable de finos canales energéticos.
Tablilla de chakras y nadis procedente del Tíbet. Podemos reconocer un gran número de chakras, así como una red prácticamente inabarcable de finos canales energéticos.

Podemos imaginarnos los chakras como unas puertas o aberturas en forma de doble embudo por los cuales fluyen las energías emocionales, mentales y espirituales hacia su expresión en el cuerpo. Ante un estímulo que llega desde el exterior la energía vibracional se filtra por nuestros chakras y entra en nuestro interior a través de ellos. Lo que sentimos, lo que pensamos, lo que somos, fluye energéticamente hacia nuestras células, tejidos y órganos.

A través de los chakras trasmitimos energía y recibimos energía del exterior. Desde el momento en el que nacemos, los chakras se ocupan de nuestra supervivencia e instintos básicos. Son los encargados de recibir, ordenar y volver a enviar al resto del cuerpo la información que nos bombardea. Los chakras centrifugan la energía que más tarde se despacha por los meridianos en forma de pensamientos, emociones o materia en estado físico. Y, como os podréis imaginar, para mantener un estado de bienestar es necesario mantener estos ‘enchufes energéticos’ en forma.

Si los chakras están abiertos y sanos, a nivel emocional podemos expresar y mostrar lo que sentimos y podemos entender lo que otras personas sienten. A nivel mental podemos expresarnos con claridad, siendo consciente de nosotros mismos (autoconfianza, autodominio y autoestima) y a nivel físico estamos relajados (nuestros músculos y huesos así lo muestran). Aunque el estímulo externo haya sido negativo (nos haya producido dolor), podemos mantener nuestra armonía y somos capaces de expresarnos y entender lo que está pasando dentro y fuera de nosotros. Es decir, cuando los chakras funcionan correctamente, se gestiona y metaboliza la información en todos los cuerpos de nuestra persona.

¿Dónde están los 7 chakras principales?

Existen aproximadamente 40 chakras secundarios de entre los miles que posee el cuerpo humano. Los más importantes se encuentran en la zona del bazo, en la nuca, en las palmas de las manos y en las plantas de los pies. Pero en realidad, son 7 chakras los que destacan por encima de los demás.

Los 7 chakras principales están situados en un eje vertical, dispersos a lo largo de nuestra columna vertebral y en el cráneo. Cinco de ellos se proyectan hacia el frente y hacia nuestra espalda, mientras que dos de ellos salen hacia arriba y hacia abajo. En la siguiente imagen podéis ver esta disposición de los 7 chakras principales en el cuerpo:

Chakras y órganos pequeño
Los chakras coinciden con la ubicación de las principales glándulas del cuerpo. En esta ilustración se muestran los 7 chakras y sus uniones con el canal principal en la columna vertebral. (@alfonso.saborido, Flickr)

Lo que relaciona cada uno de estos ‘enchufes energéticos’ con el resto del cuerpo físico, con las emociones y con el resto del universo es un interesante sistema de resonancia. Según este sistema basado en la observación y en la búsqueda de regularidades a lo largo de miles de años, cada chakra vibra y resuena con un determinado estímulo u elemento. Por lo tanto, cada uno de estos 7 chakras reacciona de algún modo ante una nota musical determinada, ante un color concreto, está relacionado con unos minerales y unos órganos determinados del cuerpo, con unos alimentos u otros, con una emoción u otra, etc. Explicaremos en profundidad las características de cada chakra más adelante.

Otras características de los chakras

Los chakras se encuentran en permanente movimiento circular. Pueden girar hacia la derecha o hacia la izquierda. El movimiento giratorio de estas ‘‘ruedas’’ produce que la energía sea atraída hacia el interior de los chakras. Si el sentido de giro cambia, la energía es radiada partiendo de los chakras.

Los chakras giran en una dirección determinada en cada persona. No existe una dirección de giro correcta o incorrecta, porque se trata de una situación fluida en la que muchos factores pueden causar que el giro natural se invierta de forma temporal. Sin embargo, se ha comprobado que el equilibrio de los chakras se alcanza cuando la dirección de giro se alterna, uno por uno, desde el más inferior hasta el superior.

Esta forma de entender el cuerpo humano está muy relacionada con la idea del Yin y Yang del taoísmo. Todo giro equilibrado hacia la derecha tiene como peculiaridad un predominio de la cualidad yang; es decir, representa voluntad y actividad (o en desequilibrio, agresividad y violencia). Mientras que todo giro en equilibrio a la izquierda tiene un predominio del yin y representa sensibilidad y acuerdo (o en desequilibrio, debilidad).

Dharma Chakra Jina Vihar | Sarnath, India
Cuando nos sentimos rechazados por alguien sin razón aparente, puede que sus energías sutiles no estén sincronizadas con las nuestras. Sin embargo, otras personas nos atraen como verdaderos imanes. Muchas veces la elección de una pareja sexual tiene que ver con esta forma de interpretar los chakras (@Mat McDermott, Flickr)

Cuando dos personas se sienten atraídas, significa que los chakras de uno giran hacia la derecha, mientras que los de la otra persona giran hacia la izquierda, o viceversa. La atracción sexual entre dos personas ya no se produce por un factor únicamente físico, sino por la unión entre dos giros opuestos. Por lo tanto, todos los chakras ejercen una acción de atracción o rechazo según su dirección. Todos emitimos ‘‘vibraciones’’ a través de nuestros chakras para atraer a una pareja, tanto en las relaciones homosexuales como heterosexuales.

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